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La noche comenzaba con un gran repertorio de música mexicana popular, que recibía a los asistentes según se aproximaban al edificio social y hostelería. El bar, el altillo, el comedor y el Búho, se encontraban adornados para la ocasión, y la mezcla entre música y sombreros conseguían convertir por una noche Jolaseta en un bello rincón festivo de México. Una auténtica 'fiesta patria' que dió comienzo puntualmente con la llegada de los primeros Socios sobre las 22.00 horas.
Desde muy pronto comenzó a correr la cerveza (Coronita Mexicana como no podía ser de otra manera), el tequila, los Acapulcos, Margaritas y cócteles varios... Ya alcanzaba el olfato de algún Socio a percibir el olor de los tacos y las fajitas recién hechas cuando se dió el pistoletazo de salida para el buffet libre de comida mexicana. Tanto la cola como las multitudes fueron inevitables en un comienzo, pero a medida que avanzaba la noche la barra de buffet quedó liberada de aquellos Socios que ya comenzaban a saciarse, y daban paso a aquellos que convirtieron su dieta en alitas, nachos y salsa picante por un día.
![]() La sobremesa se extendió hasta casi las 00.00 horas. Los asistentes tomaron posesión del comedor y la barra de bar, aunque dada la agradable noche que acompañó al evento, muchos decidieron disfrutar al aire libre y conversar agradablemente bajo el ligero sonido de la música típica. No faltó quien, ataviado con sombrero y poncho, se hizo con una guitarra y comenzó a entonar el 'Cielito lindo' a coro del propio presidente del Club, que no desaprovechó la oportunidad de 'dar la nota', cariñosamente hablando, y animar aún más si cabe la fiesta a los presentes. Pasada la medianoche, los asistentes se dirigieron al Buho, donde Jorge Panera puso el punto que necesitaba la fiesta para retomar las altas pulsaciones y también los decibelios. Dado el éxtasis y el frenesí que se vivió por momentos, alguno de los asistentes pareció retomar sus tiempos de adolescencia. ![]() Posteriormente, se celebró el sorteo del codiciado viaje a Punta Cana para dos personas. La agraciada fue Adelaida Suarez Pastor, quien se llevó el viaje y convirtió a su marido, el afortunado Socio Iñigo Lodos Calvo, en el hombre más feliz del Club durante aquellos instantes. Merecido regalo para la pareja, que celebra además su aniversario de boda. ¡Enhorabuena doblemente! Tras ese pequeño momento estrella, la fiesta no decayó ni mucho menos, sino que continuó hasta altas horas de la madrugada. Apuraron pues los asistentes hasta el último minuto de esta Gran Fiesta Mexicana, que seguró que se repetirá de una u otra forma el año próximo. |